Ligamento Cruzado Anterior. Roturas parciales

El ligamento cruzado anterior (a partir de ahora, LCA) es una potente estructura ligamentosa en forma de cordón cruzado que se encuentra en el centro de la articulación de la rodilla, entre la tibia y el fémur. Proporciona estabilidad frente a movimientos en el sentido antero-posterior y rotatorios de la rodilla.

Está compuesto, a su vez, por dos fascículos con diferentes funciones que trabajan al unísono. El fascículo posterolateral es más pequeño pero más robusto y está encargado de la estabilidad rotatoria. Es el que más frecuentemente se lesiona cuando una rotura parcial ocurre. El fascículo anteromedial se encarga de la estabilidad anteroposterior y evita que la tibia se desplace hacia delante.

Se denomina rotura parcial a aquella en la que sólo se rompe uno de los fascículos. En los deportes en los que se requiere mayor rotación como el esquí se suele romper el fascículo posteromedial. El fascículo anteromedial se suele romper con deportes o accidentes en los que la tibia se desplaza hacia delante de forma brusca, como en el aterrizaje de un salto de esquí.

El diagnóstico de sospecha de este tipo de lesiones es muy complejo y hay que tener mucha experiencia para ser capaz de discriminar entre una lesion parcial y una total y también para diferenciar los fascículos.

Aunque la resonancia magnética es una prueba de imagen que nos ayuda, la mayor sospecha viene con la exploración del paciente en manos del cirujano. Finalmente la lesión se confirmará en quirófano durante la realización de la cirugía artroscópica.

Debido a que este ligamento tiene una mínima capacidad de recuperación, cuando se rompe, no puede esperarse su curación espontánea, por lo que precisa su sustitución para recuperar la función perdida.

Esta cirugía es más compleja que la sustitución completa del ligamento cruzado. Por ello hay que sospecharla antes de llegar al quirófano ya que es necesario un instrumental y preparación específico.

Aquí puede ver un artículo sobre la evolución de la técnica quirúrgica del ligamento cruzado escrito por el Dr López-Vidriero en la prestigiosa revista Sports Medicine and Arthroscopy Review. Download here

La sustitución del LCA por otra estructura que realice su función, recibe el nombre de ligamentoplastia. Para sustituir el ligamento se utiliza uno o varios tendones que se cogen prestados de otra región anatómica del paciente. Los posibles tendones utilizados son: los tendones de la pata de ganso o isquiotibiales, el tendón rotuliano y el tendón del cuadriceps. También se pueden utilizar tendones del banco de tejidos donados por otros pacientes de forma altruista. De estos los más frecuentes son el tendón tibial anterior, tibial posterior y el tendón de Aquiles. Los tipos de injertos (tendón que se utiliza para la reconstrucción), tienen sus ventajas e inconvenientes y éstos debe discutirlos con su cirujano.

El cirujano debe estar familiarizado con las diferentes opciones para poder realizar lo que se denomina cirugía a la carta. Que consiste en realizar en cada paciente lo más adecuado para el tipo de actividad, deporte, cirugías previas, morfotipo, calidad de vida….

Generalmente el LCA se rompe tras un movimiento brusco con la rodilla en semi-flexión, valgo (empujando desde fuera) y rotación externa tibial mientras el pie permanece fijo en el suelo. Este mecanismo no sólo pone en peligro al LCA sino que también hay unas estructuras como el ligamento lateral interno y los meniscos, que corren el riesgo de romperse al mismo tiempo que el LCA (de ahí que se hable en ocasiones de triada fatal de rodilla, etc.).

No es obligatorio operarse del ligamento cruzado, y si la vida que el paciente va a llevar es sedentaria o va a realizar deportes en los que no se requieren cambios de dirección o rotaciones como la bicicleta o el jogging puede optar por la opción conservadora. Aunque debe tener en cuenta que la probabilidad de que se le rompa el menisco interno es mucho más alta que el de la población que no tiene esta lesión así como de artrosis.

Para evitar estas complicaciones sin operarse existen rodilleras (ortesis) dinámicas especiales que permiten que la tibia se mantenga en su sitio con el ejercicio.

Si quiere ver un vídeo explicativo sobre  las técnicas quirúrgicas de esta lesión, puede hacerlo aquí o bien, puede consultar la sección Ligamento Cruzado Anterior. Roturas parciales, de Rodilla de Técnicas Quirúrgicas.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies